Los organismos que son demasiado pequeños para el ojo humano y cuya estructura no puede descifrarse a simple vista sin un microscopio se conocen como "microorganismos" o "microbios". Todo organismo unicelular se incluye en este gran grupo. Junto con las arqueas y las eubacterias, el término "microbios" se utiliza para referirse a diferentes miembros de algas, hongos, virus y protozoos. Los microbios son ubicuos: algunos son beneficiosos y otros son perjudiciales para los seres humanos, pero su papel global en nuestro planeta es invaluable.
La diversa variedad de microorganismos en la Tierra hace que sea un ecosistema enormemente sostenible e habitable. Estos recursos microbiales tienen un gran potencial para producir una amplia gama de compuestos de alto valor. Las comunidades microbiales en diferentes nichos ecológicos están ganando cada vez más atención debido a la creciente demanda de varias moléculas bioactivas para las industrias alimentaria, nutracéutica y farmacéutica.
De la Tradición a la Ingeniería Genética y los microorganismos
Los microorganismos presentes en productos fermentados tradicionales como el queso, el pan y el vino también se han utilizado ampliamente en las industrias para la producción a granel mediante biorreactores de diferentes polímeros, productos químicos de alto valor, monómeros y biofarmacéuticos como hormonas, enzimas, vitaminas, antibióticos y vacunas.
Junto con la disponibilidad de datos completos de secuenciación genómica, el progreso en las técnicas de biología molecular y la tecnología del ADN recombinante (RDT), el uso de CRISPR-Cas9 como herramienta de edición genómica ha permitido una manipulación genética fácil de los microbios para mejorar la producción de diferentes biomoléculas de alto valor.
Estas células microbiales, ya sean nativas o modificadas genéticamente, actúan como dispositivos biológicos para producir moléculas naturales de importancia farmacéutica e industrial. Debido a esta capacidad, hoy en día son ampliamente optimizadas y utilizadas dentro de biorreactores industriales para maximizar su rendimiento y operar de manera controlada.
Estos recursos microbiales tienen el potencial de generar una gran variedad de productos químicos de alto valor, enzimas, péptidos bioactivos y metabolitos secundarios. Además, los sistemas microbiales se utilizan para producir biocombustibles y biogás, así como en aplicaciones de biorremediación respetuosas con el medio ambiente, convirtiendo a los biorreactores en herramientas esenciales para el desarrollo de la biotecnología verde y la transición energética.
El Océano: Una Frontera Biotecnológica Inexplorada
El entorno marino es una de las fronteras inexploradas más extensas para los seres humanos. Al ser el ecosistema acuático más grande del planeta, alberga una biodiversidad crítica que incluye animales, plantas y una inmensa variedad de microbios como hongos, bacterias y virus. El océano presenta condiciones extremas: una moderada presión atmosférica en la superficie y una presión masiva en las áreas oceánicas más profundas. También albergan temperaturas que van desde los cero grados en el hielo marino hasta temperaturas extremadamente altas, superiores a los 300 °C, en los respiraderos hidrotermales, además de condiciones que varían desde una baja salinidad hasta áreas completamente saturadas de sal.
Esta diversa gama de condiciones ambientales ha obligado a las formas de vida marinas a adaptarse de formas asombrosas. Son metabólicamente diversas para producir enzimas únicas que pueden funcionar de manera excepcional en entornos industriales. Como el océano contribuye aproximadamente a la mitad de la producción primaria global, actúa como una fuente nutricional vital y una alternativa favorable para la seguridad alimentaria.
El entorno marino posee una enorme diversidad biológica y ecológica, y esta variabilidad permite la producción de varios compuestos naturales utilizados por la humanidad en la agricultura, remediación, nutrición y salud. Basándose en su función ecológica y hábitat, las bacterias y hongos marinos secretan diferentes enzimas novedosas y variantes enzimáticas únicas en la naturaleza. El entorno marino actúa como una biblioteca para varias enzimas inimitables y potenciales tales como la lipasa, quitinasa, proteasa, pectinasa, nucleasas y xilanasa.
Enzimas de Origen Microbiano y su Impacto Industrial
Muchas enzimas de origen microbial, como la invertasa, celulasa, xilanasa, lipasa, queratinasa, amilasa, lactasa y proteasa, se han producido industrialmente y comercializado en las últimas décadas debido a su papel vital, ecocompatibilidad, rentabilidad y viabilidad económica. Las pectinasas han recibido una atención significativa en todo el mundo como catalizadores biológicos, ya que tienen amplias aplicaciones en diferentes industrias como la de jugos, papel y alimentos.
Las pectinasas se han estudiado más ampliamente en fuentes de origen vegetal, principalmente de frutas, pero su extracción y purificación a menudo necesitan condiciones especiales debido a su naturaleza termolábil (sensible al calor). Por lo tanto, la producción de pectinasas a partir de fuentes microbiales cultivadas en biorreactores automatizados está recibiendo más atención hoy en día como una estrategia alternativa debido a su estabilidad y fácil proceso de extracción.
Biorremediación: Descomponiendo Compuestos Tóxicos
Los compuestos de nitrilo u orgánicos de cianuro son ácidos carboxílicos sustituidos por cianuro con la fórmula química R-CN, los cuales están ampliamente distribuidos en el medio ambiente. Los compuestos de nitrilo vegetales en su estado natural son cianolípidos, $\beta$-cianoalanina, ricinina, cianoglicósidos, entre otros. Los nitrilos también pueden encontrarse como intermediarios metabólicos en microorganismos.
Estos compuestos son esenciales para fines sintéticos y se utilizan ampliamente a nivel industrial para producir compuestos como ácidos carboxílicos, amidas, productos farmacéuticos, polímeros, compuestos heterocíclicos y pesticidas. Sin embargo, debido a la presencia del grupo ciano, son altamente tóxicos, carcinógenos y mutagénicos. Por lo tanto, el uso generalizado de estas sustancias podría causar graves problemas ambientales.
Afortunadamente, los microorganismos pueden degradar muchos compuestos de nitrilo utilizando las enzimas nitrilasa y nitrilo hidratasa. Estos microbios utilizan los nitrilos en forma de fuente de carbono o nitrógeno para su crecimiento. En años recientes, las enzimas nitrilasas de origen microbial se han utilizado para convertir nitrilos en compuestos químicos beneficiosos y limpiar suelos y aguas contaminadas con nitrilos. Debido a su facilidad de manejo, manipulación y cultivo bajo condiciones controladas, los microbios son candidatos muy atractivos para sintetizar enzimas económicamente significativas y mitigar la contaminación global.
Publicado en Aquí El Poder Oculto de los Microorganismos: Biotecnología, Océanos y Sostenibilidad Industrial